Todos hemos sido atraídos alguna vez por la portada de un juego. En realidad, lo raro es que no haya sido más de una. En mi caso al menos ha ocurrido numerosas ocasiones, potenciado por el hecho de haber comprado muchos juegos siendo un enano. A veces, en los estantes rotatorios de metal de hace años, no era posible ver la contraportada del juego, lo cual impedía ver el breve resumen sobre el argumento y el pantallazo de rigor. En estas situaciones la portada del cassette invitaba a imaginar cómo de maravillosa y adictiva podía ser la cinta que se refugiaba tras el precinto. En el juego que hoy nos ocupa fue un “portadazo” a primera vista, sin ninguna duda. Siendo pequeño era un auténtico aficionado a todo lo que tuviese ruedas. En especial, los camiones de todo tipo eran mi vehículo favorito para contemplar. Me asombraba lo grandes que eran y cuando un trailer tenía 18 o 20 ruedas eso era un acontecimiento digno de contar. A veces pasaba tardes con mi abuelo sentado en unos bancos que se encontraban cerca de la carretera para ver pasar coches y camiones mientras comíamos pipas. Qué tiempos.
El nombre que le daba a los camiones era “bestiolillas”, supongo que porque realmente parecían monstruos o bestias a mi lado. Un día, al salir de clase al mediodía, me pasé con un amigo por un bazar en el que vendían material videojueguil variado, incluido por supuesto material Spectrumero en uno de esos estantes arriba mencionados. Al ver una portada de “bestiolillas” en un cassette para Spectrum, no dudé en recordar ese juego para el domingo, día en el que algunas veces mi padre o alguno de mis tíos me obsequiaban con el regalo de una cinta. Estuve bastante preocupado desde mitad de semana, puesto que temía que alguien comprase el juego. Hablando claro, recuerdo que estaba cagao de miedo, pero supongo que el espíritu de Sir Clive se alió conmigo y hubo suerte. Al llegar ese domingo, allí estaba reluciente con su plastiquillo del precinto el amigo Supertrux. No he podido encontrar la carátula de Erbe Software con la que se publicó el juego en España, pero la parte delantera traía la misma foto de los camiones:
Tras tener el juego entre mis manos y antes de desprecintarlo, busqué rápidamente la contraportada para ver qué ponía:
“Nueve ciudades europeas luchan por conseguir el Supertrux Trophy, la carrera de camiones más codiciada. Sólo los conductores más duros y habilidosos podrán sobrevivir al peligroso viaje de ciudad en ciudad. Necesitarás una conducción precisa, reacciones de relámpago y la cabeza muy clara para seguir entero. ¡Escoge tu ruta cuidadosamente!”.
El breve texto me emocionó aún más. Qué buena pinta tenía la cosa. Y de que forma se confirmó luego al verlo cargado en mi +2A.
El juego va de lo mismo de siempre en este tipo de arcades, es decir, superar las distintas fases dentro de un límite de tiempo. En este título partimos de una fase inicial y a partir de ahí siempre hemos de elegir a final de fase qué ruta elegimos de una bifurcación que se nos presenta. Cada camino nos llevará a una ciudad determinada con sus dificultades pertinentes. Un argumento nada innovador pero muy efectivo siempre que el juego esté bien realizado.
Vamos con el análisis del juego.
SONIDO
La música del menú principal es realmente pegadiza y desde luego te prepara emocionalmente para lo que te espera en las carreteras europeas. Los efectos sonoros del juego cumplen de sobra su función: el semáforo dando la salida, el constante ruido del motor de nuestro camión, el estruendo de los trompazos, los resbalones al pisar manchas de aceite, … Muy aceptable todo en conjunto.
GRÁFICOS
Uno de los puntos fuertes del juego. El efecto de scroll en los cambios de rasante está muy trabajado y da una sensación fantástica al jugador. El nivel de detalle de los camiones, árboles, vallas y demás elementos en pantalla (aceite, neumáticos, rocas, vallas de obras, etc) está bien definido y representado. Asimismo, los monumentos que decoran las carreteras de ciertas ciudades resultan apropiados.
DIFICULTAD
El juego es maratoneable, es decir, que puede completarse todas las veces seguidas que se quiera o, en este caso, que se pueda, porque el juego no es precisamente sencillo. Tampoco es el juego más difícil de carreras que se haya visto, pero completar las últimas fases resulta a veces complicado debido a la numerosa cantidad de obstáculos sobre el asfalto y ya no digamos darle unas cuantas vueltas al juego. Creo que la dificultad es media-alta, un nivel muy apropiado a mi entender.
JUGABILIDAD
El camión se maneja perfectamente y adelantar es también bastante factible. En algunos momentos determinados el juego se ralentiza un pelín, pero nada que entorpezca la acción. Puede resultar complicado tomar el manejo para adelantar en zonas con pancartas publicitarias cercanas a la carretera, pero no es nada que no pueda conseguirse con práctica.
En resumen, se trata de un juego muy entretenido y con un componente de adicción muy interesante. El hecho de que sea maratoneable le añade un ingrediente diabólico puesto que lo convierte en un título muy apropiado para la competición. Más allá de eso, le da una gran durabilidad y eso hace años era importante para todos los que comprábamos juegos originales. Un buen juego en definitiva.
Puntuación final: 82%


Abril 18, 2007 a las 1:22 am
Peaso comentarios los que te has marcado Slobulus!!!… ojalá saques mas tiempo para dedicarle a tu blog, porque me gusta!!!
Julio 20, 2007 a las 7:51 pm
Muy bueno el analisis, lo probaré en la GP2X, tiene una pinta genial